Barcelona, 1963.
Su obra se basa en principios arraigados y complementados por sus experiencias en otros países, especialmente por sus estancias en países como Japón y Marruecos.
Se mueve entre diversas disciplinas –escultura, grabado, pintura- y utiliza técnicas aprendidas en Asia, como el raku, un tipo de elaboración de cerámica muy extendida en Japón desde el siglo XVI. Domina igualmente los distintos medios y materiales que tiene a su alcance para transmitir sus mensajes, sobretodo el papel, por las cualidades orgánicas que encarna.
Su lenguaje es casi jeroglífico, iconográfico, inspirado en la naturaleza o en utensilios cotidianos.
Amigó disfruta de una extensa carrera expositiva tanto en galerías nacionales como internacionales. Su obra se ha presentado en galerías como la Bocken de Tokio, Petit Bois de Osaka, Àngels de Barcelona, Roger Katwijk de Amsterdam, Cal Talaveró de Lleida, Nationale Bab Rouah de Rabat, etc. También ha participado en ferias internacionales, entre ellas ARCO, Art Amsterdam y Estampa.